La leyenda del fantasma

-¿Qué usted no cree que en El Castillo del Bosque haya un fantasma? Pues se equivoca. Lo hay y además no es un fantasma cualquiera.

-¿Qué en los tiempos que corren ya no hay lugar para los fantasmas? Se equivoca de nuevo, ¿qué seria de los tiempos que corren sin algún que otro fantasma como el del El Castillo del Bosque? Lea, lea, que le presentamos al fantasma del buen vivir.

 

UN POCO DE HISTORIA

Iban pasando los años y se notaba cada vez mayor insistencia que en los alrededores de la desviación hacia Portocristo de la carretera de Felanitx-Portocolom flotaba en el aire una extraña sensación. Al pasar por aquel tramo de carretera, los viajantes sentían la necesidad de comer y beber, pero nada de comer y beber simplemente de paso, eso no, sino unas ganas terribles de comer y beber placenteramente.

Eran, ahora lo sabemos, las influencias del fantasma que por allí rondaba. Un día el fantasma de El Castillo del Bosque decidió aumentar sus influencias sobre los humanos e hizo que el propietario de aquellos terrenos accediera a construir un restaurante con un estilo cuyas raíces hay que buscar en los tiempos en que la gente creía en fantasmas.

En su primera aparición conocida, justo el día de la inauguración del local, el fantasma de El Castillo del Bosque dijo una frase que ya se ha hecho conocida en el mundo entero: “La gente no cree en fantasmas porque no come bien y no come bien porque no cree en fantasmas”.

Es de suponer que ya va usted creyendo en nuestro fantasma y sepa que nuestra intención es que vaya no sólo creyendo en él, sino conociéndole e incluso familiarizándose con él. ¿Cómo? Pues es muy fácil, simplemente intentando conocerle ya ha evitado usted todos sus maleficios y le tiene usted más encantado a él que él a usted. La verdad es que es un fantasma muy humano (del mismo modo, dice él, que hay humanos muy fantasmas). Y como todos los humanos tiene su obsesión: que la gente coma bien, puesto que la gente que come bien se siente predispuesta a creer en fantasmas. Que la gente coma sin prisas, relajadamente, dándole tiempo al tiempo, con deleite y regocijo y por supuesto con buen apetito.

Ya ve que es muy fácil y muy agradable contentar al fantasma de El Castillo el Bosque y todos los que aquí trabajamos tenemos por principal objetivo que se haga usted un buen amigo suyo, aunque a veces algún que otro error humano, que confiamos que usted disculpe, ensombrezca nuestra tarea. En fin, si no consigue olvidar sus problemas y contratiempos antes de venir a El Castillo del Bosque, que por lo menos su relación aquí con el fantasma le permita olvidarlos al salir.


Ctra. Felanitx - Porto Colom Km 8 - Mallorca  |  971 82 41 44 restaurante@elcastillodelbosque.es